Una ilustración para el dormitorio de Carlos
Mi hermana Irene ( @turpirene ) me ha pedido que le haga un dibujo en el dormitorio del que será dentro de unos meses mi 4º sobrino, Carlos.
La idea que ella me comentó fué la de hacer un tren de gran tamaño en una de las paredes. Sólo el perfilado, en un solo color.
Ayer realicé en papel el primero de los bocetos y hoy lo he pasado a un boceto en Illustrator sobre el que empezar a trabajar.
Si tenéis alguna sugerencia o algún experto puede corregirme algo, estoy abierto a ello.
Seguiré publicando el estado por aquí en los próximos días.
Camino de Caravaca
No soy yo una persona muy católica. Más bien me considero más agnóstico que otra cosa. La verdad es que el mundo espiritual me es un poco ajeno y no es un tema que me preocupe mucho.
Digo esto, porque hace un par de años realizé los últimos 180 kilometros del Camino de Santiago a pie, con mi novia Rocío, mi hermana mayor, y mi cuñao. Para mí fué un viaje de lo más apasionante. Fué duro, bonito, más duro y más bonito todavía. Para alguien que está acostumbrado al clima y paisaje levantino, aquellos paisajes parecen más de un cuento que de la vida real. Por otro lado, el contacto con los demás peregrinos, los albergues, el apoyo mutuo, son cosas que no pienso olvidar jamás.
Pues bien, este año me quiero proponer hacer el Camino de Caravaca desde mi casa.
La idea ya la teníamos en mente Rocío y yo desde que comenzó el Año Jubilar, pero ayer me volvió a venir a la cabeza al leer esta noticia.
La distancia a recorrer sería de cerca de 100 kilometros según mis calculos. Lo que correspondería a unas 5 jornadas a paso relajado, puesto que toda la ruta son antiguas vias de tren rehabilitadas y no tendrá excesivas pendientes ni dificultades. Daría tiempo a recrearse en los lugares de paso. Sacar fotos, descansar por las tardes con los pies en alto, comer bien…
Dado que la nueva via verde aún no está acabada y se prevee su apertura para esta próxima primavera, apunto a que el viaje sería justo antes del verano (un poco precipitado, creo, porque seguro que se retrasan), o ya el otoño que viene.
De momento seguiré recogiendo información y manteniéndoos al día.
Impresiones de The Walking Dead
Ayer tarde leí un par de tweets ( entre ellos este de @Roberto_Pastor) comentando lo bueno que había sido el piloto de The Walking Dead. No había escuchado nada anterior sobre esta serie, que al parecer era muy esperada, siendo el estreno más visto de la historia de la cadena americana AMC (Mad men, Breaking bad). Al instante decidí que le daría una oportunidad.
Un par de horas más tarde llegué a casa, descargué la serie de Seriesyonkis y me acosté en la cama a disfrutarla.
Al no tener ni idea, no sabía si aquello sería una comedia, un drama, o una serie de terror puro y duro ( como su nombre parecía indicar). Los primeros instantes me hicieron entrar en tensión, y no volví a relajarme hasta que terminó el capítulo una hora después.
Atención: A partir de aquí, cielos nubosos y posibilidad de spoilers ocasionales.
Los jodidos resfriados
Soy una persona extremandamente propensa a los resfriados.
El resfriado (también llamado catarro en la tv y el cine), por si alguien no lo sabe, es una de las peores cosas del mundo. A parte de ser tocacojones a más no poder, es una de las cosas más antiestéticas, antieróticas, antitodo, que existen.
Por un lado están los clinex.
Puto papel de usar y tirar que se acumula en los bolsillos, porque si en realidad usara uno cada vez que me sueno los mocos limpio la nariz, me dejaría el sueldo semanal en ellos. Así que lo que se hace, es limpiarse una vez, y dejarlo doblado en un bolsillo. Luego te vuelves a limpiar y le vuelves a hacer otra doblez. Cuando lo has guardado de nuevo, te das cuenta de que ya te hace falta otra vez, así que realizas la misma operación… El caso es que llega un momento en que el clinex a quedado tan pequeño a causa de las dobleces, que intentas tapar los dos agujeros nasales con él, pero es una ilusión. Te limpias, y te das cuenta de que no llegaba, así que sacas el segundo clinex del paquete, y te limpias las manos ( y le haces una doblez).
Si los clinex son antiestéticos, ¿Que son los pañuelos de tela?.
Cuando era pequeño, tenía pañuelos de tela, porque era lo que molaba. Además, los había para mayores, que los llevaba mi paire, y para críos, con colorines y esas cosas. Y mi madre se pasaba todo el Sábado planchando pañuelos de tela. Aquello era tan cómodo, que cuando lo sacabas del bolsillo por la tarde y lo desdoblabas, o llevabas un cuidao de la ostia, o te pringabas las manos. Lo bueno era que si te dejabas uno en el bolsillo al meterlo a la lavadora, no se quedaba hecho una piedra en el bolsillo, como los clinex.
Luego está el puto estornudo.
La gente suele estornudar una, dos, o como mucho tres veces seguidas. Yo lo hago de media cuatro o cinco veces. No exagero, creedme. En el instituto, los profesores paraban de hablar hasta que yo terminaba, con lo que calculo que perdiamos unas 27 horas de clase cada año. Lo malo no es estornudar en clase. Es estornudar cuando estás con tu chica en plan romántico, cuando estás trabajando de camarero y llevas una bandeja llena de copas de cerveza con 150 personas alrededor, cuando vas conduciendo por la autovia (e intentas inutilmente mantener los ojos abiertos con cara de jilipollas, cuando acabas de echarte la comida a la boca…
La congestión, la hijadeputa de la congestión.
No dire nada de ella. Solo, que si tener un orificio completamente inoperativo es malo, tener los dos a la vez es peor. Mucho peor. ¿Con que respiras?… Ah, claro, con la boca, ¿no? Muy listo… Pero… ¿Que pasa cuando tienes que comer, o peor aún, beber? Pues o te jodes y respiras hondo (con la boca) rezando para que te de tiempo a comerte ese bocao antes de necesitar respirar otra vez, o comes con la boca abierta, que cuando estás solo en tu casa no pasa na, pero si tienes a alguien delante puedes dar un poco de asco, por no decir mucho.
Así que, niños, no os levanteis de la cama descalzos, no dejéis que se os seque el sudor en el cuerpo, secaos bien el pelo después de la ducha y sobre todo, nunca, nunca, jamás de los jamases, durmais con el culo al aire.
Mis nuevas zapatillas Munich
Nunca suelo participar en concursos.
Y la verdad, que no se por qué, porque gustándome la fotografía y el diseño, hay miles de concursos donde presentar trabajos.
Quizás se deba a que siempre he pensado que lo mio no es demasiado bueno. Pero hay veces que, joder, veo cada portfolio o blog, que ese pensamiento se esfuma. Gente que con dibujos/ fotos/ diseños reguleros como los que yo hago todos los días, llega a ganar cosas o a hacer algunos trabajos.
No quiero con esto menospreciar el trabajo de los demás, ni sobrevalorar el mio, pero si tenerle un poco más de cariño a mis cosas.
La semana pasada me enteré via twitter de que en @tresdosuno_es hacían un concurso. Los participantes tenían que enviar una foto con sus zapatillas mas viejas, y las más destrozadas se llevaban el premio, unas flamantes Munich gresca.
Fuí el primero en participar, con esta foto.
60 fotos después, me avisaron de que estaba entre los 5 primeros, y poco después, de que era el ganador! Por primera vez desde el instituto ganaba algo en un concurso!
Hoy me han llegado por mensajería urgente, y ahora mismo las paseo por casa mientras escribo esto.
Un lujazo, señores!
Oye mi cuerpo pide salsa
Dentro de una hora y pico tengo mi tercera clase de salsa con @rociloma y algunos amigos.
Durante este verano nos fue rondando la idea de apuntarnos a clases con estos amigos y finalmente lo hicimos en un gimnasio de un pueblo cercano.
La verdad es que es una actividad super divertida, además de mover las carnes cosa mala y quemar grasas, y sube un montón el autoestima.
De momento no sabemos bailar prácticamente nada, como es normal, pero ya no escuchamos más que salsa en el coche, y hemos tenido nuestro primer acercamiento a los pubs salseros de la zona.
Puesto que mis hermanas han bailado salsa durante años, me han acopiado ya de algunos discos de música salsera, y de regalo aquí os dejo los temas que más me han gustado.
Un, dos, tres…cinco, seis, siete.
El cine que espero ( preludio )
Es muy mio tener claras las películas que quiero ir a ver al cine. Soy de los que meses antes del estreno, ya saben qué van a ver y qué no (salvo películas a las que me lleve @rociloma y otras excepciones).
Y no es que me guste mucho saber hasta el más mínimo detalle de lo que llega a las carteleras como algunos harán, si no que más bien agradezco la escasez de información.
Basta saber que hay una nueva de Nolan, Fincher, Spielberg, o ver un buen teaser, para ganarme en la sala.
Por eso hace unos meses escribí un post llamado “mis películas favoritas para este verano” que incluía “Toy Story 3“, “Origen“, y “Phillip Morris, te quiero“, de las cuales aún sabía pocos detalles.
De ahí tomo la idea para escribir una saga de post llamada “el cine que espero” en la que haré un breve comentario sobre las tres o cuatro películas que espero en los próximos meses, en lugar de una crítica después de haberlas visto.
Y aquí termina esta breve introducción. Próximamente en las mejores pantallas…
PD: Las palabras Nolan, Spielberg y Fincher siempre deberían ir en negrita, o en su defecto, en mayúsculas.
¿No te gusta el cine español?
Estoy hasta los cojones de que la gente diga: Es que a mi el cine español no me gusta.
Ahora, atajo de ineptos, cambiad la pa palabra “español” por “americano”. No os suena más ridicula así la expresión. Y si aún pensais que tiene sentido, cambiad cine por cualquier otro arte: Es que a mí la escultura americana no me gusta.
Cuantos escultores americanos hay? No os gusta ninguno? Seguro que cada uno trabaja de una manera o tiene un estilo. Pues lo mismo pasa con el cine patrio.
No digas “a mi no me gusta el cine de españa” más! Lo que tienes que hacer es irte al cine y ver Buried.
Si no cambias de idea, te bajas corriendo Celda211, Camino, El orfanato, Mar adentro y Mi vida sin mí, y las ves todas juntas en un ciclo de cine de dos fines de semána.
Después, recapacitas, y me das las gracias.





